Desde este lugar puedo ver las ruinas de mi vasto imperio, perdidas en el tiempo, también puedo ver el horizonte, tal vez algún día vuelva a salir el sol y despierten los durmientes. Los cuervos vienen aquí para hacerme compañía y contarme las historias de los muertos, en estas viejas paredes de piedra suelen florecer rosas negras y jazmines de muy agradable aroma. El viento canta la canción de la eternidad y juega con mis cabellos trayendo noticias de más allá de las montañas. Cuento las gotas de la lluvia o sino admiro las estrellas mientras me sonríe la luna con su mirada compasiva, sabe que estoy presa en este castillo y que he perdido el interés de ser libre, me convertí en sirviente de las tinieblas que se apoderaron de este lugar en los años de mi juventud, la cual reina inalterable sobre mí a cambio de mi cautiverio. Como un ave exótica es custodiada de los humanos igual estoy presa pero apartada de todo aquello indigno de tocarme, más que por aquel que duerme y espera ser despertado por aquel sentimiento a quien temo. En este lugar cuelgo los cuerpos muertos de mis sueños como trofeo y reino sobre mis pesadillas, y las densas tinieblas visten mi cuerpo desnudo y coronan mi frente de con un beso. Soy una negra sombra que se esparce por el castillo y que reina en esta dimensión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario