¿Algún comienzo?

En este castillo he estado desde hace tiempos inmemorables durmiendo y soñando con la realidad que ahora conoces, dando forma a líneas deformes. Besando la oscuridad en su inmensidad como un ave que se entrega al viento en su vuelo.


MarGabrielle

viernes, 19 de abril de 2013

Mi silencio


Mi silencio es solo el holocausto que brindo ante el altar de mentiras que erigiste para mi, por todas las veces que se me murieron prematuros los sueños entre mis brazos, por todas las noches que me encontré atrapada en una vida ajena, por ahogarme en el abismo de tu indiferencia, por confinarme en un rincón olvidado de tu corazón, por arrancarme el tiempo cual ave de rapiña, por permitirme hacerte y hacerme daño, por tolerar lo imperdonable y perdonarte una y otra vez para no llegar a nada, por abrir mi alma para ser dañada con el ácido veneno de tu crueldad, por besar con los ojos cerrados y el corazón expuesto, por darte las llaves de mi paraíso secreto, por ofrecerte mi ser para que me ataras y me expusieras ante los enemigos de mi vida, para verte celebrar mi caída, para escuchar la burla de tus labios y la desidia de tu argumentos.

¿Qué se siente matar a la mujer?

Espero que sea un colorido mándala que te haga alucinar como una explosión de LSD y demás alucinógenos que te eleven al más profundo orgasmo.

¿Qué se siente matar a la niña?

Tal vez te haya dado esa sensación de adrenalina que sienten los cazadores cuando persiguen su presa, ese deseo incontenible de hacer lo abominable para conocer de que está hecha la más profunda maldad.

Mi silencio es la respuesta indescifrable, aquella que nunca llegará.  Es el componente de la no existencia que dejo el adiós, como la voz de la muerte inaudible pero, presente donde solo lo comprendes cuando sabes que realmente te vas a morir.  Pero, si sobrevives nunca recordarás palabra alguna.   El dolor es el primer paso para nacer, me encuentro hundida en el fondo de una oscuridad más densa de lo que consideré conocer.

Este es el útero de la no existencia, el manto de la noche, el cascaron hermético que resguarda la ultima llama ennegrecida de mi ser infinito.  
El silencio es el grito ahogado de mis heridas, estas que aun sangran y alimentan las negras aguas en las que estoy sumergida, puedo maldecirte por transgredir los límites y arrastrarme a este punto muerto donde no soy nada pero la nada es todo.

Mar Gabrielle


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